Promotor: Go An Agency
Fotos: Miguel Rivera
Mucho hemos tenido que esperar para que Leo Jiménez y su proyecto en solitario se presentara en Madrid, y es que todo lo que hace este genial vocalista es seguido con mucha impaciencia por sus seguidores más cercanos, en especial en su territorio, la capital.
Por todo ello, y porque aún no habíamos podido disfrutar de una presentación oficial de su primer trabajo “Títere con Cabeza” la sala Caracol colgó el cartel de sold out dejando incluso gente fuera, sorpresa mayúscula que hizo la velada fuera más espectacular si cabe, sumado a que el lugar elegido suele sonar muy bien, como la banda refrendó poco después.
Nada de teloneros ni bandas invitadas, sí en cambio colaboraciones de lujo para hacerlo todo más interesante, y eso con una Caracol abarrotada que respiraba calor mientras la formación liderad por Leo e Ix Valieri rompía con todo con cortes como “Buitres” y “Bebe de El”, temazos que en vivo suenan aún más cañón, todo con Edu Fernandez al bajo y Carlos Expósito a la batería disfrutando como nunca, un Valieri en plan guitar hero y como siempre, Leo dando la talla vocalmente con su desparpajo habitual, donde los gritos bien entonados arrancaban los aplausos de un público joven, en el que las féminas se intentaban hacer hueco en las primera filas.


El buen sonido hacia que la sesión metalera fuera abrumadora, y cañonazos como “Caminos de Agua” se convertía en torbellino sonoro, poniendo el toque dulzón con “Bella Julieta” uno de los temas más increíbles no solo del disco, si no del heavy en general, donde el señor Leo da un toque romántico pero duro, con un Valieri a su lado mostrándose como un verdadero crack de las seis cuerdas.
Sin duda el momento requería de una sorpresa, porque el público estaba completamente vendido al grupo para ello el guitarra Alberto Marín subiría al escenario con “Condenados”, fusionándose dos geniales guitarras y una voz única que contó con el apoyo del respetable. Los recuerdos de Saratoga aparecieron en temas como “Tras Las Puertas del Mal” para con “Llévame” ofrecer otra perla con ayuda de su amigo y casi hermano Pepe Herrero, del que esperamos noticias en breve con Stravaganzza y la cual bordaron entre los cinco.
Con un solo disco de cuarenta minutos había que inventar cosas, y lo hicieron y de qué manera, PANTERA nos dio zarpazos con una generosa versión del “Shattered”, seguido de un hit como “Volar”, el cual quedó aún más sublime tras la llegada al escenario de Jorge Salán quien se llevó una ovación de las grandes de parte del público y que bordó en su parte final, con una destreza de la que pocos pueden presumir.

Tras esta descarga de adrenalina, muchos pensaron que el concierto podía llegar a su final tras cerrar el telón pero Ix y Leo aparecieron sentados para regalar un pequeño acústico de los de recordar, ya que un temazo de la talla de “Al Otro lado del Silencio”, de ANGELES DEL INFIERNO no se puede escuchar todos los días, “Volar” nuevamente en plan íntimo o Nada menos que “Nothing Else Matters” cumplieron las expectativas sobradamente, añadiendo más puntos al directo, del que por el momento no había nada que objetar, es más, todo fueron halagos que se convirtieron en vítores con Tanque Ruiz y Jero Ramiro, quienes aportaron su granito de arena con el “Tiempo Curará”.
Momento era de rellenar un poco más pero bienvenido sea si lo que suena es un gran “Enter Sandman”, si bien lo mejor vendría al final con “Desde el Ataud”, ese genial single con el que arrasaron, y para el que contaron con el bajista Marco y el batería Vallejo, junto a Expósito en las segundas voces, ahí es nada, perfecto colofón final, es un estallido de júbilo metalero.
Una vez más, LEO salió por la puerta grande, ha sabido crear y dar forma a un buen disco y una mejor banda en directo, fusionada como la máquina perfecta, dando la talla como merrcía en una noche tan especial que ni ellos no ni nosotros olvidaremos, puro metal nacional, donde la voz y presencia de Leo lideraron una tormenta que seguro, volveremos a “sufrir” en no mucho tiempo.